5 hábitos importantes de los estudiantes de idiomas exitosos

  1. Gestión de errores: errores bienvenidos. A muchos de nosotros se nos enseñó a temer los errores. Cometes un error en la escuela y te castigan, ¡oh no! Es otra F. Usas la gramática «incorrecta» y alguien se ríe. Tardas un poco en expresarte y la conversación no fluye; es posible que la gente te mire aburrida, lo que tampoco es una experiencia agradable. Aprender un idioma es como adquirir cualquier otra habilidad. Necesitas dedicar tiempo y esfuerzo en usar el idioma. Eso a su vez significa que cometerás errores. Y eso está bien. Cometer errores significa que lo estás intentando. Significa que ves lo que funciona bien y en lo que aún necesitas trabajar. Cometer errores significa descubrir que es lo que hace a ese idioma único..
  2.  Inmersión: SE el idioma. A menudo nos gusta imaginarnos hablando con fluidez en un idioma, leyendo, escribiendo y, sobre todo, pensando de la misma manera que lo hacemos en nuestro idioma nativo. Lo que sucede frecuentemente, es que comenzamos a traducir nuestros pensamientos al idioma que queremos aprender. Lo que deberíamos hacer es intentar pensar en el idioma que queremos aprender. Cuanto más tiempo pases rodeándote del idioma y la cultura que quieres aprender, más los sonidos se convertirán en tu segunda naturaleza.
  3. Adquisición: piensa como un niño. En la escuela aprendemos a pensar en el lenguaje en términos de «ésto significa esto»: traducimos. Cuando aprendemos nuestro primer idioma de niños, por supuesto, no hay ningún idioma al que nuestros padres puedan traducir para que entendamos. Simplemente aprendemos a través de la exposición y la asociación repetidas. En otras palabras, escuchar una palabra una vez no suele ser suficiente para recordarla para siempre. Necesitamos escucharlo una y otra vez hasta que realmente se asimile y no tengamos que esforzarnos conscientemente en comprenderlo. Ahora que hay tantos estímulos diferentes a los que estamos expuestos desde que nacemos, la repetición no es suficiente. ¡El contexto también importa! Dependemos de poder mostrar lo que queremos decir. Nuestros padres señalan una manzana y dicen «manzana». Luego repetimos la palabra y recibimos una cálida sonrisa de nuestra familia y tal vez incluso alguna risa cuando la pronunciamos mal;)
  4. Continuidad: aprende TODOS LOS DÍAS. Incluso si no tienes mucho tiempo libre porque tienes un trabajo, una vida social ajetreada, haces ejercicio y tal vez incluso estés cuidando a un pajarito enfermo, necesitas encontrar una ventana de 15 minutos para tu práctica diaria. Para algunos, eso significa levantarse 15 minutos antes, mientras que otros prefieren aprender en la comodidad de su cama calentita justo antes de irse a dormir. Aprende en tu viaje al trabajo mientras escuchas tu podcast favorito en tu automóvil o aprende leyendo tu contenido favorito en el metro. Siempre que vayas a desplazarte sin pensar por tu feed de Facebook para ver todas las cosas interesantes que hacen tus amigos (o fingen hacer), REALMENTE HAZ algo tú mismo. Invierte el tiempo que tienes en aprender algo que valga la pena 🙂
  5. Motivación: mantente interesado. Nunca en la historia habíamos tenido una variedad tan grande de cosas para hacer. Y con todas estas oportunidades, a menudo nos aburrimos de una cosa y comenzamos otro proyecto porque es más divertido (al menos lo es al principio hasta que lo reemplacemos por la siguiente nueva cosa divertida). ¡Basta decir que mantenerse motivado no es fácil! Por eso te sugerimos que incorpores tus intereses personales en tu aprendizaje de idiomas. Si te interesan los deportes, mira tus deportes favoritos con comentarios en inglés. Si te gusta cocinar, busca recetas en inglés. Sea lo que sea que te guste hacer, házlo en los idiomas que deseas aprender. La mejor manera de mantenerse motivado es divertirse 🙂